BAGHDAD (Reuters) – El primer ministro de Irak, Adel Abdul Mahdi, ha aprobado la reapertura el lunes del paso fronterizo de Qaim con Siria, dijo la agencia estatal de noticias INA, el último signo de normalización entre Bagdad y el gobierno del dictador sirio Bashar al-Assad.
El cruce será reabierto para viajeros y comercio, informó INA el viernes, citando al jefe de la agencia de fronteras de Irak.
La ciudad de Qaim, situada al oeste de la provincia de Anbar, a 300 km (185 millas) al oeste de Bagdad, fue recapturada del Estado Islámico en noviembre de 2017 y fue el último bastión del grupo en Irak que cayó.
Limita con la ciudad siria de Albu Kamal, que también era un bastión del Estado Islámico. Las ciudades se encuentran en una ruta estratégica de abastecimiento y el cruce entre ellas solo estaba abierto para el tráfico gubernamental o militar.
En 2014, el Estado Islámico se apoderó de vastas extensiones de tierra tanto en Irak como en Siria, declarando un califato en ambos países. Irak declaró la victoria sobre el grupo en 2017 y perdió su último territorio en Siria a principios de este año.
El gobierno de Irak pidió recientemente el restablecimiento de la membresía de Siria en la Liga Árabe, que fue suspendida en 2011 por la represión de los manifestantes al comienzo de la guerra civil.